El Hospital

En los años 50, muchos enfermos mentales con plena conciencia de su enfermedad se negaban a ser internados para un corto periodo de tiempo en los grandes psiquiátricos -en aquel entonces llamados también “manicomios” o “sanatorios”- y reclamaban una alternativa asistencial. Por este motivo, los familiares de este perfil de pacientes acudieron a Sor Silvestra Ros, en aquel entonces Superiora General de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias para sugerirle que creara una pequeña institución hospitalaria en la que se pudiesen practicar los tratamientos más modernos sin necesidad de ingresar en los grandes psiquiátricos y sin influencias ambientales negativas.

Esta petición encontró inmediata comprensión por parte de la Superiora General y su Consejo, que decidió poner en marcha un proyecto que culminaría en 1959 con el Hospital Mare de Déu de la Mercè en el actual barrio de Horta de Barcelona. Desde sus comienzos, la Psicoclínica gozó de un reconocido prestigio, no sólo porque venía a cubrir las necesidades de un amplio sector de la sociedad, sino también por su situación geográfica, al ocupar una zona de las más saludables y menos contaminadas de Barcelona. El hecho de estar situada en una zona alta de Barcelona con fácil acceso a la ciudad, pero alejada del ruido y de la polución propia de las grandes urbes, convirtió este centro en un lugar idóneo para la recuperación de los pacientes.

Hospital Mare de Déu de la MercèA partir del año 1989, la Psicoclínica Mare de Déu de la Mercè inició un proceso de cambio de posicionamiento institucional y arquitectónico que la sumergió en una profunda reconversión. Ésta comenzó con la incorporación del centro a la Red de Asistencia Pública a través de la concertación de 20 camas de larga estancia sociosanitaria de psicogeriatría con el programa “Vida Als Anys”. A su vez, en el año 1990, la Psicoclínica inició una fase de remodelación de su estructura arquitectónica que finalizó en el año 1996 con la inauguración de unas nuevas instalaciones de gran funcionalidad y confort . Paralelamente, a lo largo de este periodo se siguió incrementando la concertación y la apertura de nuevos servicios de ámbito sociosanitario y, a partir del año 2001, la concertación con la Administración Pública se hizo extensiva al ámbito de la salud mental.